El libro En Mi séquito silencioso, publicado originalmente en 2005, Charles Simic ahonda en las constantes de su obra anterior (El mundo no se acaba, Hotel insomnio) para pasearnos por sus escenarios favoritos –andenes desiertos, el porche de una granja, una tienda de ropa de segunda mano, un hotel a medianoche– y hablarnos de los sueños y la memoria, del vacío de Dios y los disfraces del asombro, y del esfuerzo por llevar una vida consciente entre una multitud de presencias reales e imaginarias.

«El acento de Simic es único dentro de la poesía norteamericana contemporánea. Es un escritor enérgico, con una inventiva se diría que natural. Sus imágenes tienen un don asombroso para abrir un camino interior hacia una conciencia mítica latente, y a la vez otro exterior hacia el mundo», Seamos Heaney. 


El autor (Belgrado, 1938) llamado al nacer Dušan Simic, emigró en 1954 a Estados Unidos, donde reside desde entonces. Es uno de los mayores poetas contemporáneos en lengua inglesa y autor de luminosos ensayos. Ha sido galardonado con el Premio Pulitzer de Poesía en 1990, la Beca al Genio de la Fundación MacArthur, el Griffin International Poetry Prize y el Wallace Stevens Award. Entre octubre de 2007 y mayo de 2008 fue Poeta Laureado de EE.UU. En la actualidad es profesor de la Universidad de New Hampshire y escribe en The New York Review of Books. En 2010 Vaso Roto Ediciones publicó sus memorias, Una mosca en la sopa, libro al que han seguido los poemarios El mundo no se acaba, Mi séquito silencioso, El lunático y Garabateado en la oscuridad; el libro misceláneo de notas y aforismos El monstruo ama su laberinto y, por último, su obra en prosa La vida de las imágenes.